31 d’ag. 2011

Jordi Sevilla: La reforma constitucional y nosotros.

El Presidente Zapatero se despide con una reforma constitucional.  Nada que ver con las cuatro reformas que propuso en su debate de investidura y la simple comparación entre aquellas y esta, resume todo un mandato de ocho años.  Aquellas eran necesarias y su parálisis representó un cierre en falso el debate territorial en España y, por eso, siguen pendientes. Esta, no es necesaria y hacerla puede representar un cierre en falso del debate económico en España. Estoy a favor de la estabilidad presupuestaria, como establece el Tratado de Maastricht y como la definimos en la Ley de 2007 que voté como diputado. Elevarla, incluso con referendum, a rango constitucional, no es una cesión a los mercados financieros, sino una cesión al peligroso populismo “anti políticos democráticos” que, en USA, representa el Tea Party y a quienes creen que cuanto menos Estado, mejor…para ellos


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