27 de febr. 2012

Los directores de servicios sociales avisan: o se actúa o habrá un “aumento brutal de los suicidios”


La crisis dura ya cinco años, pero también va para largo, aseveran una y otra vez todos los entes públicos, organismos, compañías y cualquier persona jurídica o física metida en esto de hacer previsiones macro. Y entre vaticinio y pronóstico, está el desierto de lo real: la pobreza. Esta semana trascendió un informe presentado por Cáritas y elaborado por la Fundación Foessa alertando que en España se siguen los pasos de la ajada Grecia pues ya hay más personas en riesgo de exclusión social que nunca: 11,5 millones. Un informe que casa con la petición llevada al Congreso de los Diputados esta semana por parte de la Asociación de Directores y Gerentes de los Servicios Sociales. Se trata, como indica el nombre, de los responsables de organizar estos servicios en las administraciones locales y autonómicas, que en total reúnen a 20.000 profesionales. La petición: o se aumentan las partidas destinadas a esta rama o se producirá "la quiebra de la cohesión social".

"Actuar es arriesgado, pero no actuar es un suicidio social", afirma el presidente de la asociación, José Manuel Ramírez, según recogen algunas agencias. "Todo lo que no se gaste en protección social, el Gobierno se lo va a tener que gastar en seguridad ciudadana. Dinero que se recorte en políticas sociales, dinero que a la larga van a tener que gastar en policías, en Guardia Civil y en cárceles".

Lo más aterrador de la demanda no es eso. Lo más aterrador es el temor de Ramírez: “El drama es más humano. Más que un estallido social, estoy convencido de que el aumento de suicidios va a ser brutal, junto a las enfermedades mentales, el fracaso escolar, la violencia doméstica; más que salir a la calle y romper los cristales de los bancos va a ser un goteo incesante de dramas humanos, hasta que la gente pierda el miedo".


Continua llegint l'article al butlletí de CCOO-COMFIA